Se celebran en honor a la Virgen de la Luz el tercer domingo de septiembre. Una semana antes se proclama a la reina de las fiestas en un acto solemne bajo el Olmo centenario en la plaza. Durante toda la semana se realizan actos culturales, y conciertos a cargo de la coral y la banda de música de la población. El sábado por la tarde tras un disparo de bombas reales se celebra el acto de la ofrenda a la Virgen en la plaza del Olmo. Un pasacalle por las calles lleva el cortejo, en el que destaca la mujer navajera vestida con sus mejores galas con el traje típico del pueblo, para hacer la ofrenda floral a la patrona. Por la noche se celebra la verbena del mantón en la que la reina y su corte de honor inauguran el baile con los mantones de manila, en un acto vistoso y colorido. El domingo se celebra la misa por la mañana y por la tarde la procesión en honor a la Virgen de la Luz, que está presidida por las autoridades locales y por la reina de las fiestas. Cuando finalizan los actos religiosos comienza la semana taurina. El lunes empiezan las celebraciones lúdicas con un concurso de paellas, que después se degustan en la plaza del Olmo. Todos los días a las dos de la tarde se realiza la entrada de toros, donde los mozos corren por las calles delante de los toros. Durante todo el día se hace exhibición de ganado vacuno en la plaza del Olmo y por la noche el famoso toro embolado. Las peñas se reúnen para celebrar las fiestas, cada una tiene su entablado en la plaza y su lugar de reunión para comer y cenar en hermandad. Una serie de eventos musicales amenizan las noches, concurso de disfraces, verbenas y disco móviles reúnen en la plaza o en el Auditorio Municipal a las peñas y jóvenes de poblaciones vecinas que se divierten hasta la madrugada. El domingo por la noche se celebra el fin de fiestas con una traca que recorre todas las calles del centro urbano.