Se celebra el día de San Vicente Ferrer, segundo lunes después de Pascua, y oscila con esta celebración según suba o baje, normalmente en abril. Este día se celebra la romería a la ermita de la Esperanza, situada a 1 Km al sur de la población. Los romeros parten desde la plaza de la Iglesia portando sus cañas con las cintas atadas, una por cada año, que se reparten en este punto. Una vez se llega a la cumbre donde está la ermita se celebra una misa y después se bendicen las aguas del manantial. La ermita se conoce desde finales del siglo XV, aunque el edificio que vemos fue reedificado en el siglo XIX junto al monasterio de los Jerónimos.
Finalizados los actos religiosos los romeros se disponen a ocupar la ladera cerro. La pinada es el lugar de esparcimiento donde la gente se reúne con sus amigos o familias a celebrarlo con un almuerzo campestre disfrutando de la naturaleza. El Sindicato de Riegos organizador de los actos, reparte vino y pastas entre los asistentes. Tras la sobremesa, en la explanada que hay junto a la acequia, los más jóvenes se divierten y echan al agua, también saltan a la cuerda, y bailan con la charanga.
Sobre las tres de la tarde comienza el descenso hacia el pueblo, la gente se organiza en una marcha distendida, acompañando la imagen de la Virgen. Al llegar a la calle mayor es la Banda de Música la que acompaña en procesión hasta llegar a la iglesia. Posteriormente en la plaza se disponen a disfrutar de la tarde, con juegos populares y parque infantil para los niños. Era costumbre por la noche reunirse las pandillas de amigos para cenar, un hecho que se repetía los dos día siguientes. Ahora pocos son los que se reúnen para no perder esta antigua costumbre, conocida como los tres días de San Vicente.