El conocido como «Puente del Baño» está catalogado como Bien de Relevancia Local por la Dirección General de Patrimonio Artístico de la Generalitat Valenciana, se encuentra emplazado sobre el cauce del río Palancia, junto a la Fuente del Baño a la que da acceso, y sus cimientos se asientan sobre un puente anterior de origen medieval que, aunque derruido, ya se ubicaba en el lugar geográfico más apropiado para el paso del río.
El puente tal y como lo conocemos hoy se proyectó hacia 1799 por el arquitecto Mariano Llisterri y fue financiado con la aportación económica de varios pueblos del contorno, los mismos que requerían de una buena comunicación con la carretera de Aragón. No obstante, el Puente del Baño ha sido objeto de distintas actuaciones y reparaciones a lo largo de los años que hacen complicado catalogar su cronología, como por ejemplo cuando el arco central sufrió su caída en el segundo tercio del s. XX provocando que durante un período de tiempo indeterminado, hasta que fue nuevamente levantado, fuera necesario solventar la situación con una pasarela de madera sustentada por puntales.
Desde el punto de vista técnico, la tipología del puente se corresponde con el tipo de «puente-arco», de perfil acodado, caracterizado por formarse con un arco central de gran luz y otro menor lateral a modo de aliviadero. La fábrica de sillares sobre la que se asienta da al puente una gran robustez mientras que el arco está compuesto por dovelas bien trabajadas, siendo el resto mampostería.
En la actualidad este puente, además de servir como paso para llegar a la Fuente del Baño, da acceso a los vecinos que residen en la pequeña urbanización que encontramos al cruzarlo por lo que, si decidimos visitarlo llegando hasta aquí en coche, recomendamos aparcar antes de cruzar el puente y evitando obstruir el camino que da acceso al mismo, priorizando en cualquier caso el acceso a pie hasta la zona de la Fuente.
Papeles de Navajas: El Puente del Baño
En el año 2009 se editó por parte del Ayuntamiento de Navajas el ejemplar Nº1 de los «Papeles de Navajas» que estaba dedicado al estudio del Puente del Baño. En este libro de 50 páginas con textos de David Montolío Torán (coord.), historiador del Arte; Rafael Martínez-Porral, arqueólogo; e Ignacio Martínez-Porral, ingeniero de Obras Públicas; se analiza la arquitectura de este puente tratando de ofrecer una aproximación a su cronología e historia y ofreciéndonos un valioso punto de vista para su conocimiento.
A continuación puede consultarse dicho documento: